Retraso en el desarrollo (DD)
Un alumno con retraso en el desarrollo es aquel que tiene entre 3 y 9 años y que ha sido evaluado por un equipo multidisciplinar para al menos una de las siguientes categorías de discapacidad: Autismo, Sordera-Ceguera, Sordera o Dificultad Auditiva, Discapacidad Emocional, Discapacidades Múltiples, Impedimento Ortopédico, Otro Impedimento de Salud, Discapacidad Específica de Aprendizaje, Lesión Cerebral Traumática, o Impedimento Visual y cuyos datos de evaluación indican una necesidad de educación especial y servicios relacionados y muestra evidencia de, pero no confirma claramente, la presencia de la discapacidad o discapacidades sospechadas debido a la corta edad del niño. En estos casos, un Comité ARD puede determinar que los datos apoyan la identificación de retraso en el desarrollo en una o más de las siguientes áreas:
- desarrollo físico, desarrollo cognitivo, desarrollo de la comunicación, desarrollo social o emocional, o desarrollo adaptativo.
Para utilizar esta categoría de elegibilidad, deben converger múltiples fuentes de datos que indiquen que el alumno presenta un retraso del desarrollo descrito por uno de los siguientes:
(A) el desempeño en medidas apropiadas referidas a normas, incluyendo medidas de desarrollo, indican que el estudiante está al menos 2 desviaciones estándar por debajo de la media o en el 2do percentil de desempeño, cuando se toma en cuenta el error estándar de medición (SEM), en un área de desarrollo como se enumera en este párrafo, junto con evidencia convergente adicional como entrevistas y datos de observación que apoyan el retraso en esa área; o
(B) el rendimiento en medidas apropiadas referidas a normas, incluidas las medidas de desarrollo, indican que el alumno se encuentra al menos 1,5 desviaciones estándar por debajo de la media o en el percentil 7 de rendimiento, cuando se tiene en cuenta el SEM, en al menos dos áreas de desarrollo enumeradas en este párrafo, junto con pruebas convergentes adicionales, como entrevistas y datos de observación, que apoyan los retrasos en esas áreas; o bien
(C) un conjunto de pruebas procedentes de múltiples fuentes directas e indirectas, como evaluaciones basadas en el juego, información de los padres del alumno, entrevistas, observaciones, muestras de trabajo, listas de comprobación y otras medidas informales y formales de desarrollo, que documenten claramente un historial y un patrón de desarrollo atípico que esté impidiendo de forma significativa el rendimiento y el progreso del alumno en todos los entornos en comparación con las expectativas adecuadas para su edad y los hitos del desarrollo en una o más áreas de desarrollo enumeradas en este párrafo.
